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La Rusia de la “posguerra” ¿una oportunidad única para blockchain?

Blockchain
A Rusia se le salió de control la arremetida contra Ucrania, el mundo le ha dado la espalda y todo parece indicar que los más perjudicados serán sus ciudadanos, más aún después de conocer las últimas sanciones con las que Estados Unidos y la Unión Europea pretenden presionar al gobierno ruso. El pueblo quedará muy afectado y es acá cuando se barajan sus opciones para afrontar el aislamiento que se les viene. ¿Podrían encontrar en blockchain una luz al final del túnel?

La dureza de las consecuencias es notoria, por un lado se determinó la exclusión de Rusia del sistema SWIFT y por otro la congelación de todas las reservas en dólares y euros del Banco Central Ruso en el extranjero, por lo que se espera que en los próximos días el rublo se deprecie tanto, que el descontento popular en la Federación Rusa sea otro foco de presión para el gobierno. 

Ahora, ¿por qué se dice esto? Por el eventual alcance de las medidas y hacemos énfasis en “eventual”, porque todavía es imposible saber cómo reaccionará el mercado. Es cierto que son represalias que pueden llegar a ser muy perjudiciales pero hacer predicciones en economía es irrelevante, así que miremos con lupa ambas determinaciones para entender por qué podrían desencadenar nefastas consecuencias. 

El SWIFT es un sistema de comunicación confiable, verificable y automático entre bancos a través del cual las entidades le dicen a sus pares en otros países qué transacciones han realizado y esto agiliza notablemente los movimientos que se hagan en el ecosistema bancario global. Al ser excluido, es como si se amordazara a la banca rusa y como para los demás es imposible corroborar el origen y destino de las transacciones que hagan desde ese país, un ruso no podrá hacer compras con tarjeta débito o crédito, ni nacional ni internacionalmente. 

Las implicaciones de esta determinación dependerán exclusivamente de la actitud comercial que asuma cada banco, el sistema SWIFT abarata y agiliza los movimientos, pero no es imprescindible y finalmente basta con ponerse de acuerdo entre dos agentes del mercado (como un banco ruso y uno europeo) para validar la información de cada transacción y efectuarla (cómo bien podría ser, en un plano muy simplista, una llamada telefónica). 

La medida también tiene excepciones, ni todos los bancos rusos están incluidos en la “lista negra”, ni todos los tipos de transacciones tampoco. A Rusia se le impide comprar en el exterior pero se le permite vender, sobre todo gas y por eso los bancos sancionados podrían encontrar en los que no lo están, el intermediario perfecto para comunicarse con la banca global. 

Ahora, si bien la expulsión del país del sistema SWIFT tiene un alcance y un eventual impacto incierto, el congelamiento de los activos externos del Banco Central Ruso es una medida indudablemente catastrófica para el gobierno. 

Desde hace mucho tiempo Vládimir Putin viene acumulando un gran stock de activos en la reserva rusa ($640.000 MM USD) para respaldar el valor de su divisa (el rublo), que ya se había depreciado en más de un 50% en 2008, cuando al presidente se le ocurrió atacar Georgia. Entre los activos encontramos un 22% de oro, un 13,1% en yuanes, un 16,4% en dólares y un 32,5% en euros, recursos con los que Putin pretendía financiar la invasión, pero como cerca del 50% están bajo control de EEUU y la Unión Europea, no pueden ser utilizados (por supuesto el oro y los yuanes sí porque exceden a la jurisdicción de estos dos actores). 

De forma que de la noche a la mañana Rusia perdió 320.000 MM de USD, es decir la mitad de su capitalización, lo que tiene al rublo por el piso. Cuando comenzó la invasión, la divisa rusa se depreció en (solamente) un 10%, ¿cómo? si después de Georgia o Crimea la cosa había sido mucho más cruda; pues porque el Banco Central Ruso estaba utilizando sus activos externos para estabilizar el valor de la moneda. 

Ahora, ¿por qué caería el rublo? Porque hay mucha gente vendiéndolos y queriendo comprar dólares o euros. En ese momento el Banco Central con sus reservas a full puede suplir la demanda de esas dos monedas para estabilizar el valor del rublo o, al menos, moderar su caída, pero si se ve privado de esos recursos y no puede comprarlos, hay una sobreoferta y los rublos se desploman. 

Como consecuencia incrementará considerable el precio de las importaciones y recordemos que existe un gran bloque de países con los que de entrada, Rusia ya no puede comerciar, podría hacer negocios con China pero a unos precios prohibitivos por el hundimiento del poder adquisitivo de su moneda, lo que para el pueblo se traduce como escasez e inflación interna.

Vemos entonces cómo ambas medidas buscan ocasionar en Rusia una especie de “corralito”. Imagínate que eres un moscovita, de la noche a la mañana la inflación se come todos tus ahorros, tratas de huir del rublo pero no puedes hacer transacciones digitales para comprar cualquier cosa que preserve mejor el valor que tu moneda, lo que te obliga a operar en efectivo aún sabiendo que tus billetes valen menos que los del Monopoly. Cómo tú, muchas personas corren hacia su banco a retirar su dinero pero el Gobierno, en una medida desesperada por estabilizar los precios, te dice que no puedes hacerlo y pone un límite a la cantidad de plata que puedes retirar. ¿Cómo te sentirías? Exacto.  

Pero existe un medio que está blindado contra políticas monetarias y a su vez contra la intermediación bancaria, una solución que en este momento no solo podría solucionar la vida de los rusos sino también modificar el papel del Estado en la economía: blockchain. Las criptodivisas no tienen el respaldo de ningún banco central, son un activo real que sirve muy bien para preservar valor (algo así como el remake del oro) y las transacciones que se realizan con este medio son anónimas, lo que ubica a esta tecnología como una grandiosa solución para burlar las prohibiciones de occidente. Pero ahora la pregunta es para ti, ¿aceptarías un pago en criptodivisas a cambio de tu producto/servicio? 

Mantente muy atento porque en el próximo blog te contaremos qué hay detrás de las “criptos” y por qué son un invento que nos puede cambiar la vida, casi tanto como la rueda.